lunes, 3 de noviembre de 2014

El espejo

La conciencia del propio cuerpo y la percepción externa de este forman parte esencial del conocimiento de uno mismo y del entorno. Con el fin de fomentar este desarrollo proponemos la utilización de un elemento del que todos disponemos en el hogar y del que se pueden extraer numerosas posibilidades didácticas: El espejo.

Es recomendable incluir un espejo en el entorno de juego del niño, situado a su altura, de cierto tamaño para que pueda verse de cuerpo entero y, obviamente, tomando las precauciones necesarias para que no suponga ningún peligro para su integridad física.

El pequeño deisfrutará mucho con la visión de su propia imagen, y le ayudará a tener una conciencia de sí mismo y a conocer su propio cuerpo, además de ayudar a la adquisición de perspectivas externas, hecho que resulta esencial en la maduración cognitiva del pequeñ.

Podemos proponerle juegos como colocarnos a su lado de cara al espejo y realizar distintos gestos faciales con el fin de que los imite o mover diversos objetos que se reflejen en el espejo para que él los siga con la vista.

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